Zoológicos prefieren promover la exhibición antes que la conservación de los animales

pantera zoo

Las asociaciones animalistas vienen desde hace un tiempo advirtiendo que los zoológicos prefieren promover la exhibición de los animales y el entretenimiento del público y no cumplir funciones didácticas ni de conservación.

Para medir las condiciones de los animales en los zoológicos se usan, por lo general, dos parámetros. La encargada de fauna salvaje de FAADA, Laura Riera los expone: el manejo del centro y el espacio e instalaciones con las que cuentan. Con manejo Riera se refiere a cosas como la cría incontrolada de especies que derivan en técnicas como el culling. Con el espacio explica cómo son las zonas en las que viven los animales: a más se asemejen a su hábitat natural, mejor será para ellos. “Puede que haya un establecimiento con mucho espacio para los animales, pero mal manejo –y al contrario- es por esto que es muy difícil definir cuáles son los mejores o peores zoos de España”, asegura Riera.

A pesar de eso, las asociaciones mencionan algunos zoos que presentan fallas que pueden atentar contra el bienestar de las especies.

Está por ejemplo, el Zoo de Castellar (Castellar de la Frontera, Cádiz). Para Alberto Díez, portavoz de Infozoos es el pero centro que hay en España. Califica sus instalaciones como pobres y denuncia que se crían animales para la venta a particulares.  

Otro sitio considerado entre los más deficitarios por la Fundación para el Asesoramiento y Acción en Defensa de los Animales (FAADA) es el Mundopark en Sevilla. Aún en la FAADA recuerdan el caso del chimpancé que murió tras una paliza de otros chimpancé.

El Zoobotánico Jeréz (Jeréz de la Frontera, Cádiz) también está reprobado. Las asociaciones indican que hay pocos que no tengan alguna instalación en mal estado o características que perjudiquen a los animales. Desde Igualdad Animal señalan que en el zoo de Madrid se puede ver basura en las instalaciones. Por otra parte, Proyecto Gran Simio denuncia que en el zoo de Cabárceno, a pesar de tener animales en espacios muy amplios, el Gorilla se encuentra en una zona muy pequeña para lo que necesita la especie.

La esperanza: el Zoo Karpin Abetura en Bilbao

La experiencia en Bilbao con el zoo Karpin Abentura pasó a convertirse en un centro de acogida de fauna silvestre.

Karpín, según explican en su portal informativo, es un centro de acogida de animales silvestres procedentes de decomisos por tráfico ilegal, mascotas abandonadas, fauna autóctona irrecuperable procedente de centros de recuperación y otros orígenes similares. Su misión es acogerlos, asegurarles una vida digna y contar sus historias para que quienes los visitan se sensibilicen frente a estos problemas.

Está ubicado en una finca centenaria de 20 hectáreas, desde la que se divisa uno de los valles más espectaculares de la geografía vasca, Karpín es un refugio privilegiado para más de 55 especies diferentes, resultado de 3.500 millones de años de evolución. En el recorrido en una zona de bosque cerrado, se encuentran dos zonas que llevan a la era jurásica y a los animales que poblaron el planeta tras la desaparición de los dinosaurios.

El Zoo de Barcelona en la mira

El sacrificio de una cría sana de niglo, el antílope asiático de mayor tamaño, fue la causa para que el Zoo de Barcelona haya vuelto a poner en el punto de mira el trato que reciben los animales en los zoológicos.

Varias asociaciones animalistas presentaron denuncias por haber matado la cría de antílope. La asociación animalista Libera! y Depana han denunciado administrativamente al Zoo de Barcelona ante la Generalitat por haber eutanasiado en diciembre de 2015 a una cría sana de niglo, un antílope asiático, tal como avanzó la web de La Vanguardia.

La denuncia asegura que la muerte de la cría fue “intencionada e injustificada”, lo que vulnera la Ley 31/2003, de 27 de octubre, de conservación de la fauna silvestre en los parques zoológicos.

El animal sacrificado pertenece a una especie de mamífero artiodáctilo de la familia Bovidae. Los nilgos, ampliamente difundidos por la India, son de gran tamaño y pueden alcanzar los 250 kilos de peso y una altura en los hombros de un metro y medio. Los machos viven solitarios alejados de los rebaños de hembras y de crías durante la mayor parte del año.

Culling

Lo ocurrido en el zoológico de Barcelona está en la práctica denominada como culling, que no es otra cosa, que el sacrificio de los animales para controlar la cantidad de ejemplares que se tienen. esta práctica es muy común en las asociaciones de zoológicos de todo el mundo y, también, muy criticada por organizaciones animalistas.

El culling es solo uno de los problemas en una larga lista de situaciones que sufren los animales en cautiverio. En este sentido, el responsable de comunicación de Igualdad Animal, Javier Moreno, indica que la calidad de un establecimiento no se debe medir desde la perspectiva animal, sino desde las necesidades de cada especie. Este aspecto es de suma importancia, pues el zoológico puede contar con todos los espacios óptimos para un animal, pero no para otro. Y así sucesivamente.

La respuesta del Zoo de Barcelona fue expuesta en varios medios de comunicación de nuestro país. El principal argumento del centro es que el grupo de nilgos que se encuentra dentro de las instalaciones está “en excedente” porque no está en el plan de colección del centro, que prioriza animales en peligro crítico, amenazados en la naturaleza, una situación en la que no se encuentra el nilgo. Además, alegan que la eutanasia de las crías es considerada legal. Aseguran además, que muchos zoológicos hacen uso indiscriminado de este recurso, pero que ellos lo usan como última opción. Hace poco, el mismo Zoo de Barcelona decidió sacrificar una capibara, un gran roedor originario de la Patagonia, que se había quedado ciega y tenía serias dificultades para moverse por la instalación. “La otra alternativa era dejarla dentro de una habitación encerrada para siempre, ¿pero qué calidad de vida hubiera tenido?”, concluyeron.

Sin duda, las grandes organizaciones animalistas seguirán en la defensa del bienestar de los animales en cautiverio. Nos queda a comunidades como la nuestra buscar y promover el apoyo a este tipo de acciones de lucha contra el maltrato animal.