Salvemos a nuestro Camaleón

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¿Cuantas especies pudimos haber conocido y no lo hicimos por extinciones que se pudieron haber evitado? Esta pregunta cobra mucho sentido en la España de la actualidad.

Mucha gente ha visto o al menos escuchado hablar del camaléon, una especie de reptil con la particularidad de que puede camuflarse con el entorno, como parte de su instinto de preservación. Aunque hay diferentes tipos de especie, el común es el que se encuentra en España y en territorios de África.

Precisamente, esa es la especie del reptil que pudiera desaparecer de España si no se toman las medidas correspondientes. En algunos municipios de Huelva, Cadiz, Málaga, Granada y Almería, es común ver este tipo de reptiles y es precisamente ahí donde organizaciones de defensa del medio ambiente, hacen hincapié para frenar el desarrollo de urbanismos, una de las principales amenazas del camaleón.

De acuerdo con las sociedades defensoras del medio ambiente, los principales peligros para esta especie, vinculados con la urbanización de su habitat natural son: La destrucción de su entorno; la muerte por atropello durante la época reproductora; el uso de pesticidas o la captura de ejemplares como animales domésticos, una práctica muy común en países africanos y que suele provocar su fallecimiento por estrés.

No se trata de no urbanizar, pero sí de hacerlo de manera controlada, pues se ha comprobado que esta especie pudiera terminar su ciclo vital en jardines domésticos, aunque con la salvedad de que pudieran encontrar en animales comunes como perros y gatos a potenciales depredadores.

Una lucha que lleva tiempo

Si bien en este momento está muy en boga el tema de la protección medioambiental en la comunidad andaluza, con el objeto de preservar al camaleón, esta lucha no es algo nuevo, pues desde hace más de 15 años, varios expertos han advertido acerca de los peligros del urbanismo no controlado para una especie en peligro de extinción como el referido reptil.

En un informe que data de 2001, también se hacía alusión a la introducción de otras especies de camaleones dentro de un medio ambiente que no les es familiar.

Triste destino

La lucha por la preservación del camaleón trata de evitar que esta especie corra el mismo destino de otros animales, que se han extinguido en España.

El caso más reciente quizá es el del bucardo (cabra de monte de los pirineos) que desapareció a principios de la década de los 80. Sin embargo la lista es larga. Entre los animales que ya no se pueden ver en España están: El ostrero unicolor canario, la foca monje, la capra pyrenaíca lusitánica, el lobo levantino o canis lupus deitanus, el castor europeo o castor fiber, el lirón careto terrestre de Baleares (eliomys morpheus como nombre científico), el musgaño balear y el ratón de Malpaís, entre otras.

Los constantes crecimientos industriales y el poco cuidado, muchas veces por desinformación de la sociedad por las especies que habitan las zonas que los rodean han aumentado en gran medida la velocidad en la que diversos animales van desapareciendo , lo que acaba de esa manera con una cantidad considerable de ciclos naturales importantes.

Las que aún se pueden salvar

Si bien el camaleón preocupa mucho a la comunidad andaluza, hay algunas especies que requieren de la conciencia de la sociedad española, pues corren el riesgo de desaparecer si no se toman las medidas correspondientes.

Entre esos tipos de animales en peligro, se pueden mencionar: El atún rojo, el lince ibérico, el oso pardo, el águila imperial ibérica, el desmán del pirineo, la cerceta pardilla, el esturión, el ferreret y el urogallo cantábrico, de acuerdo con la organización en pro de la defensa de los animales WWF.

El exitoso ejemplo de la nutria

A finales de los 70, la nutria estuvo al borde de la desaparición en los ríos europeos. Tras varias décadas de trabajo para mejorar las condiciones de su hábitat, convertirse en especie protegida y prohibir su caza en todas las comunidades, el último censo calcula unos 10.000 ejemplares repartidos por casi todo el territorio español, por lo que ha dejado de considerarse un animal en peligro de extinción. Son la muestra de que los esfuerzos por la conservación de las especies da sus frutos.

En el caso del oso pardo, que también hemos mencionado, como una especie en peligro, también hay que decir también que su situación actual es mejor que por ejemplo en la década de los ochenta. Esta especie ha pasado en España de estar al borde del precipicio de la extinción a provocar un moderado optimismo en cuanto a su conservación. En 1989 solamente había seis osas con crías y en la actualidad esta cifra supera la treintena, con 57 oseznos nacidos en 2013.

Sin embargo, hay que tomarse los datos con suma cautela. En la zona occidental (Castilla y León y Asturias) el crecimiento de la población se mantiene a buen ritmo, pero en los Pirineos la persecución humana acabó con la población autóctona en 2004, aunque se han llevado a cabo varias re-introducciones.

La importancia de la conciencia

Para poder salvar al camaleón y a otras especies en peligro de extinción en España es necesario que se haga un profundo trabajo de concientización en la sociedad, sobre el peligro que corren y las consecuencias irreversibles de lo que pueda ocurrrir.

Afortunadamente hay muchas organizaciones que hacen activismo para cpeligro de extinción en España rear esta cultura dentro de la sociedad y el alcance del ciberespacio y las redes sociales son un apoyo imprescindible para difundir esta información.

Que las futuras generaciones puedan ver o no a algunas especies depende de nosotros. El futuro está en manos de nuestro presente.