Qué debes hacer con el cuerpo de tu animal doméstico cuando fallece

AbandoNoAnimal, animal fallecido

La gran mayoría de las personas que poseen un animal doméstico lo consideran como un miembro más de la familia y cuando le llega el momento de partir de este mundo la experiencia es realmente dolorosa. A pesar de que es un momento difícil para muchos, hay que decidir qué hacer con su cuerpo, plantearse las obligaciones legales y elegir entre las opciones que exige nuestro país con respecto a esta situación, para evitar sanciones.

En España, toda persona propietaria de animales de compañía tiene la obligación de hacerse responsable de todos los costes procedentes de su relación con el animal. Así como hacerse cargo también del peludo, en el instante de atender el destino final de su cuerpo sin vida. Una situación que se denomina en normas jurídicas con el término de destrucción del cadáver del animal.

AbandoNoAnimal, animal doméstico

Destino de un animal doméstico

El reglamento sobre residuos de cada municipio prohíbe “abandonar a los animales que tengan bajo su responsabilidad o sus cadáveres”. Los animales muertos que se consideran domésticos corresponden a la categoría especial llamada, en estas normas, como residuo doméstico junto a los vehículos abandonados.

En el caso de que ocurra la muerte de un animal doméstico el propietario tiene el deber de comunicar a las Administraciones Públicas, la fecha de fallecimiento del animal y también debe hacerse cargo del cadáver de la manera y las condiciones aplicables a cada caso. Las opciones disponibles varían de acuerdo al lugar en donde se encuentre el propietario. Puede variar entre enterramiento e incineración.

Conforme establezca la normativa municipal de residuos y/o de protección animal, los gastos bien sea de incineración o enterramiento corren a cargo del propietario del animal de compañía. Entre los servicios obligatorios que ha de proporcionar todo municipio en España está la “Recogida de residuos”. Pero en aquellos municipios que cuentan con una población de más de 5.000 habitantes, está el “Tratamiento de residuos”, un servicio que en poblaciones pequeñas es brindado por un Diputación provincial o una Mancomunidad.

Es por ello, que habrá que estar a las disposiciones municipales al respecto. Por ejemplo, en el Municipio de Madrid está prohibido que el propietario de un animal de compañía abandone, entierre o incinere el cadáver del mismo, sino que el municipio tiene un servicio gratuito de recogida para particulares. Mientras que el municipio de Cartagena, proporciona un servicio público de recogida, cremación y conservación de las cenizas con tarifas que van desde los €13 a los €290.

AbandoNoAnimal, animal de compañía

Sanciones por incumplimiento de las normas

El incumplimiento de las condiciones de entrega, vertido, abandono o eliminación de manera no autorizada, se compara a un tratamiento de residuos peligrosos y se califica como infracción grave con una multa de mínimo €900 y máxima de €45.000. No obstante, puede alcanzar los €300.000 si el cadáver del animal es catalogado y comprobado como “residuos peligrosos”. Por ejemplo, en el supuesto caso de que el animal fuera portador de alguna enfermedad grave contagiosa a otros animales o incluso a las personas. 

La muerte de un animal de compañía, salvo por sacrificio, conlleva a que sus restos se eliminen mediante incineración o coincineración. El valor de la incineración de un animal ronda los €300. Mientras que la incineración grupal –de varios cadáveres de animales juntos- cuesta un mínimo de €25.

Esta situación puede ser manejada por el veterinario, quien está autorizado para actuar ante el posible riesgo para la salud pública o el medio ambiente, avisando a tal efecto, al servicio que tenga concertado o que le haya designado la propia Administración Pública para la retirada del mismo y su posterior incineración.

Por otra parte, existe en España los cementerios de animales, algunos con un servicio completo de recogida, incineración y fosa para el enterramiento por aproximadamente  un costo entre €130-5.000. El cementerio-crematorio de Montserrat, cercano a Valencia, facilita un depósito de urnas para las cenizas de los animales.