Los refugios de animales: una parte de la solución ante el abandono

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Tomar la decisión de adoptar un animal de compañía no es cosa de juegos. Día a día son muchos los casos de animales abandonados porque las personas que decidieron en algún momento hacerse cargo de ellos cambiaron de parecer o simplemente porque se dieron cuentan de que no maduraron bien la decisión antes de tomarla.

Según el Estudio Fundación Affinity sobre el Abandono y la Adopción de Animales de Compañía en España 2014, durante ese año 140.000 perros y gatos fueron abandonados y sólo el 44% fueron adoptados, es decir que cada hora en España fueron dejadas a su suerte 16 mascotas. Si a eso le sumamos el hecho de que en ningún país perteneciente a la Unión Europea se adoptó menos que en España, el panorama no es para nada alentador.

Sin embargo, no todo está perdido para la causa de los defensores de los animales. Así como ha incrementado la cifra de abandonos, también ha proliferado la existencia de asociaciones que más allá de la importantísima labor de concientizar a las personas sobre las consecuencias de sus malas decisiones, también brindan apoyo inmediato dando acogida a las principales víctimas de este flagelo, al menos mientras consiguen un hogar permanente que les brinde el apoyo que no consiguieron antes.

Un ejemplo de este tipo de agrupaciones es la asociación protectora de animales y plantas El Camino, que desde hace tres lustros comenzó a trabajar en esta labor, siendo pioneros y ubicados en la localidad de Alcalá la Real (Jaén).

Desde el ano pasado, “El Camino” ha tratado de darle mucho mayor impulso a la labor que vienen haciendo. La sociedad se encuentra en conversaciones con el Ayuntamiento de Alcalá la Real con el objetivo de que el consistorio les ceda un refugio, ya que no existen ayudas económicas para este tipo de proyectos. Este tipo de actividades que requieren los animales se paga mediante las ayudas de los socios y las donaciones privadas, pero siempre es necesario que lleguen más ayudas puesto que hay mucho abandono animal en el municipio. Además, hay que tener en cuenta que no sólo genera costes el pienso, sino también las vacunas, la desparasitación, entre otras cosas.

Afortunadamente, este tipo de asociaciones no están solas y no dependen netamente de la ayuda gubernamental. En el caso de El Camino, la protectora cuenta con la ayuda de dos veterinarias que ofrecen sus servicios con un precio especial para este tipo de proyectos. No obstante, consideran como algo primordial, aparte de los trabajos veterinarios, que existan más casas de acogida, ya que es allí donde los animales se sienten más cómodos y están mejor atendidos.

El apoyo internacional

El tema del abandono animal no es un problema exclusivamente español, pues en otras sociedades europeas, también están siendo afectados por esta dificultad que tiene como principales víctimas a los más desprotegidos, aquellos que no tienen voz.

Pero también hay que ver el vaso medio lleno y es ahí donde radica la importancia de la cooperación internacional. Volviendo al ejemplo anterior, El Camino coopera con diversas alianzas en Francia, Alemania y Suiza. En este último se encuentra la asociación Corazón de Galgo, con la que la cooperación ha hecho posible que lleguen a Suiza cuatro perros abandonados en Alcalá la Real. La clave de esto radica en que las posibilidades de adopción no se limitan nada más a España, sino también a otros países con mayor cantidad de personas y potenciales adoptantes.

Mientras tanto, volviendo a Alcalá la Real, los socios de El Camino atienden inmediatamente la desnutrición y el miedo con los que llegan los animales en situación de abandono, e intentan crear un ambiente agradable para ellos, para que cuando lleguen a su futuro hogar sepan dar y recibir cariño y no tengan miedo a la convivencia con personas. Mientras existan este tipo de iniciativas, existe la esperanza de que las cifras cambien, convirtiéndose España en un ejemplo de convivencia y respeto a los animales y a la naturaleza.

El ejemplo de Vallejo

Las asociaciones protectoras de animales no solo encuentran apoyo en sus homónimas ni en los entes gubernamentales, también hay particulares interesados en ayudar a las mascotas.

Uno de los casos más connotados es el del escritor colombiano Fernando Vallejo, quien ha donado el dinero de los galardones que recibe a asociaciones dedicadas al cuidado de los animales.

“Conozco desde hace tiempo esas asociaciones, colaboro con ellas, las he seguido y está muy bien que se lo entregue a ellas —justifica—. Son de la gente más generosa. Me gustaría tener tanto dinero como el que tiene Bill Gates para poder colaborar con estas criaturas indefensas”, manifestó el afamado literato, cuando fue cuestionado acerca de esta acción para algunos excéntrica y que solamente los amantes de los animales y las personas sensibles al tema pueden entender.

Las redes y las asociaciones

Las redes sociales y la Internet también son aliados de las sociedades protectoras de los animales, pues ayudan a que la comunidad sea cada vez más grande, a que las denuncias lleguen más rápido, a crear a través de campanas, mayor consciencia del problema y a final de cuentas a conseguirle un hogar a los más desprotegidos en un mundo en el que cada vez las fronteras son más escasas y están a solamente un click de distancia.

Parte de la solución

Los refugios y asociaciones protectoras de mascotas son una parte de la solución del problema, sin embargo lo más importante es la concientización de las personas dentro de la sociedad. Cuando un chiquillo quiere una mascota, sus padres deben entender en profundidad la decisión que están tomando y ver si realmente pueden y están en condiciones de mantenerlo.

Crear conciencia de eso es atacar el problema, no solo en la actualidad sino también en el futuro, crear una sociedad más informada, más consciente y más humana.