España va por los circos sin animales

España circos sin animales

Ahora en Cataluña los circos serán sin animales. El 22 de julio del 2015 el parlamento regional aprobó la ley que prohíbe el uso de cualquier tipo de animal salvaje en estos espectáculos. La aplicación de dicha ley tomara aproximadamente 2 años pero incluso quizá más adelante se podrá prohibir también el uso de cualquier animal de tipo doméstico.

Esta es una ley modificada del 2008 en la que se reconocía a los animales con “sensibilidad física y psíquica”. Según el texto, “los animales del circo llevan una vida caracterizada por el aislamiento, el castigo, el miedo y la cautividad, en la que son forzados a hacer actos antinaturales y que acaba generándoles estados neuróticos y comportamientos repetitivos”. En los circos que usan animales como parte de sus presentaciones, se pueden llegar a ver “números o shows” con diferentes tipos de animales, ya sean estos domésticos como los perros o gatos, o salvajes, como los tigres, leones, monos, elefantes, jirafas, caballos, etc.

Cada vez son más los circos que optan por dejar de lado el uso de animales, y que son capaces de crear repertorios originales y para toda la familia. Y que aparte toman las medidas estipuladas sin problemas, ya que desde un principio siempre tuvieron dos distintos tipos de espectáculos, uno con animales y otro sin. Por este motivo estos circos ya estaban preparados de ante mano para esta medida que no ha sido solo impuesta en Cataluña, sino que se adoptó también en casi 200 municipios españoles. Si bien cada vez son menos los circos que usan animales en sus shows, todavía quedan unos tantos que se reúsan completamente a dejar de utilizar y generar nuevos espectáculos con animales.

Dicha ley ha sido un tanto criticada por el mundo circense ya que muchos dueños creen que el alma del circo está en el uso de animales, y aseguran vigorosamente que sus animales están en un estado óptimo, con los requerimientos necesarios y estipulados en tanto a tamaño de las jaulas, alimentación, cuidado veterinario e higiene. El director principal del festival circense de la región de Figueras, Genis Matabosch, dijo que no entendía la medida ya que tampoco existieron denuncias de ningún tipo de maltrato animal ni de incumplimiento de las reglas que se exigen para con los animales en los circos. El presidente del circo de Cataluña, Joan Ramón Graell por su parte dijo que se estaba atacando a su esencia. A pesar de todas estas críticas en torno al mundo del circo, el diputado Oriol Amorós de la Izquierda Republicana de Cataluña, declaro que ésta era una medida de un gran proceso moral. No es solo el diputado el que encuentra ésta medida como algo correcto, por su parte las asociaciones de protección de los animales celebran este paso que decidió dar Cataluña.

Sin embargo, el Gran Circo Mundial, uno de los más antiguos y con más solera de la ciudad, que se presenta en Valencia desde 1973 (es decir: 41 navidades ininterrumpidas) dispuso que no volverán a Valencia de ser necesario. Ya lo hicieron aproximadamente hace 10 años en Barcelona, y a pesar de que les insistieron que realizaran espectáculos sin animales (con el fin de no cortar su tradición) el circo decidió no romper sus bases de usar animales y por esta razón resolvieron no actuar más allí. El fundador, propietario y director José María González, del Gran Circo Mundial declaro que no prescindirán de los animales ya que “en Europa la columna vertebral del circo está compuesta por los payasos, los acróbatas y los animales”. González de 74 años, quien lleva toda la vida inmerso en un show que él define como el “mayor espectáculo de las artes circenses”, ha afirmado que “Valencia es la capital europea y casi diría mundial donde el circo es tradición en navidad”. Y que sería una pena que se perdiera por eliminar los animales.

Sea como sea, no dejan de existir circos de gran magnitud y espectáculos increíbles sin el uso de animales. Circos que cuentan con un gran show para todas las edades y que son tan profesionales como perfeccionistas en lo que hacen. Cada vez son más los municipios españoles que adoptan ésta medida como propia y a éste paso no falta mucho para que sea impuesta en todo el país, siguiendo así el ejemplo de muchos otros.