Marca España: ¿País de maltrato animal?

El artista eslovaco Martin Vargic, también conocido como Jay Simons, dibujó un preciso, a la par que ofensivo mapamundi de estereotipos y clichés, en el cual España aparece con una gran etiqueta de “Animal abuse”. ¿Qué hay de cierto en el estereotipo utilizado para España en el mapa este diseñador gráfico?

En España mueren torturados 60.000 animales cada año. Esta cifra fue denunciada por el documental ‘Santa Fiesta’, una producción del director Miguel Ángel Rolland. Claro que este tipo de cifras nunca son exactas. Un año pueden ser más, y también es posible que el siguiente año sean menos. Pero algo es seguro, en España históricamente se ha maltratado a los animales, y no a pocos.

Ha sido histórico lo ocurrido en Mallorca esta semana (hace ya unos meses desde que se escribió este artículo). Un hombre ha ingresado en prisión por matar a palos a un caballo de carreras, debido a un mal resultado en una competición en Manacor. Es la primera vez que en España alguien es enviado a prisión tras maltratar –y en este caso matar- a un animal.

Los amantes de los animales celebramos la medida, pero somos muy conscientes de que queda mucho por hacer. El veredicto emitido por el Juzgado de lo Penal número 8 de Palma, refleja que como sociedad damos ciertos signos de madurez en el tema de la protección animal. Pero todavía es muy poco.

Lamentablemente, por algunas personas, cargamos a cuestas la mala fama de ser “maltratadores de animales”. Y claro que no somos todos los españoles y tampoco los únicos del mundo. Pero esto no se trata de una competición para determinar qué país maltrata menos a los animales. Se trata de unir fuerzas para que, algún día, la cifra de maltrato animal disminuya lo más cercano a cero.

Para demostrar lo que ya sabemos, que todavía tenemos mucho trabajo por hacer, aquí presentamos solo algunas de las sangrientas “festividades” que anualmente se llevan a cabo en nuestro país, en las que un animal es sometido a altos niveles de sufrimiento para el disfrute de la gente. En muchos de estos casos, el acto culmina con el sacrificio del animal.

Las corridas de toros

Esta práctica tan incrustada en la idiosincrasia del español, se trata del evento taurino más internacional. Aunque muchas veces es presentada como una lucha equilibrada entre el hombre y el animal, la verdad es que se trata de un enfrentamiento muy desigual. Se sabe que el toro ya se encuentra algo cansado cuando salta al ruedo, debido a que el animal es golpeado repetidas veces en la parte interna de la plaza, donde nadie puede ver. El toro también se encuentra un poco mareado antes de enfrentarse a la luz del día, ya que lo mantienen durante horas en la oscuridad. De igual forma, en algunos casos, le son limados los cuernos como medida de seguridad para el torero. Es un acto de sadismo en el que las personas disfrutan ver morir a un animal.

El Toro de la Vega

Este evento celebrado en la localidad de Tordesillas ha sido declarado como fiesta de interés turístico desde 1980 y espectáculo taurino tradicional desde 1999. Se celebra el segundo martes de cada septiembre y consiste en que el animal es perseguido por varios picadores y lanceros. El animal es soltado en la plaza del pueblo y es llevado por toda la ciudad, mientras que los hombres montados a caballo lo apuñalan y clavan sus lanzas hasta matarlo. La única oportunidad que tiene el toro de sobrevivir es que supere unos límites preestablecidos en la ciudad  y de esa forma es indultado.

Toro enmaromado

Esta fiesta popular se lleva a cabo en Benavente, Zamora. Consiste en atar los cuernos del toro a una cuerda, con el objetivo de obligarle a recorrer las calles de la ciudad. Durante el transcurso del evento, el toro se cae al suelo en repetidas ocasiones, y muchas veces se da golpes realmente fuertes contra el pavimento que le ocasionan dolor. No conformes con esto, las personas lo golpean con puñetazos y patadas, algunos hasta con palos. El destino final de este acto es el matadero.

El Toro Jubilo

Se celebra los días 12 y 13 de noviembre en Castilla. La fiesta se realiza en la plaza mayor, y consiste en colocar en los cuernos del toro un aparato metálico que luego se prende en candela, mientras las personas corretean al animal.  A causa de esto, el animal sufre graves quemaduras, así como altos niveles de estrés.

El Toro de San Juan

Esta barbaridad tiene lugar en el municipio cacereño de Coria, en el mes de junio. Consiste en soltar al toro en un recinto de la ciudad, y arrojarle dardos afilados que se incrustan en su piel. Le lanzan cientos de estos soplillos, por lo que el animal padece mucho dolor antes de ser asesinado de un tiro en la cabeza. También le aplican descargas eléctricas, con el simple deseo de verle sufrir. La crueldad de este evento alcanza niveles tan elevados, que en caso de que el disparo no resulte mortal, entonces entra un matarife, armado con un cuchillo de diez centímetros,  y apunta directo al bulbo raquídeo. Algunas veces debe intentar la estocada varias veces, al no lograrlo al primer intento.

«Ejecutar con un tiro a un animal, en mitad de la plaza del pueblo y ante menores, es dar carta de naturaleza a un acto violento, considerarlo como un hecho normal; es banalizar una fiesta violenta«, comentó el abogado español Agustín Mancilla, al diario La Vanguardia. Este evento generó respuestas de la ONU, quienes expresaron su preocupación por el daño psicológico que podía producir en los niños presenciar estos eventos, en los que un animal es sacrificado ante la mirada cómplice de todo el pueblo.

“Es inaceptable que estos festejos o espectáculos con animales sean considerados como excepciones legales dentro de las leyes de protección de animales. Las corridas son el espectáculo más violento todavía permitido. Se permiten como excepción en ocho países, lo que es un reconocimiento tácito, pero a la vez claro e inequívoco, de que estas actividades no están acordes con la época en que vivimos», acotó Anna Mulà, vocal de la comisión de protección de los derechos de los animales del Colegio de Abogados de Barcelona.

Los toros no son los únicos que sufren

Los toros no son las únicas víctimas del maltrato animal en España. Por ejemplo, en Toledo, existe una tradición en la que varios gansos son colgados de cabeza en la plaza del pueblo y un grupo de hombres a caballo intentan arrancarles la cabeza a las aves. Luego estos animales son echados al fuego.

Y esta es una lista resumida de tantas atrocidades que vemos en nuestro país. La satisfacción que sienten muchas personas al ver sufrir a un animal, es justificada con la etiqueta de “fiestas tradicionales”.

Desde esta tribuna, esperamos que cada vez sean más comunes noticias como la ocurrida en Mallorca, para que así las personas terminen de comprender que los animales también sienten, sufren y padecen. Además de que merecen todo nuestro respeto y amor. Si algunos deben aprender la lección al ser privados de su libertad, entonces que así sea.