Animalistas denuncian las carreras de gansos como festividad salvaje

AbandoNoAnimal, maltrato animal

Una gran parte de la sociedad española todavía no ha entendido que el maltrato animal por diversión no es un acto de tradición, sino una barbarie. En España, aún se siguen celebrando festividades milenarias que no tienen cabida en pleno siglo XXI. Específicamente nos vamos a referir a las carreras de gansos celebradas en Carpio de Tajo.

Con motivo del día del Apóstol Santiago, todos los 25 de julio, este municipio toledano celebra las carreras de gansos. La fiesta consiste, en que jinetes a caballo decapitan a la carrera a 21 gansos que son colgados de las patas entre dos postes.

AbandoNoAnimal, carreras de gansos

Las carreras de gansos brutalizan a la sociedad

Esta supuesta fiesta tradicional, cuenta con la participación de un público numeroso de menores de edad, los cuales ven y celebran emocionados junto con el público adulto, cuando uno de los jinetes logra decapitar a uno de los gansos.

A pesar de que estos inocentes gansos han sido sacrificados anticipadamente, las organizaciones animalistas consideran que este acto grotesco de cosificación de los animales, genera un comportamiento irracional y desensibiliza a las personas. 

Asimismo, esta práctica violenta transmite a la comunidad más joven un mensaje erróneo en referencia a la protección animal. Los enseñan a que pueden usar el maltrato animal y la muerte como manera de entretenimiento.

AbandoNoAnimal, protectoras de animales

El maltrato animal no es motivo de diversión

Por estas razones, las asociaciones de protección animal, Animal Guardians y La Tortura no es Cultura, han grabado un nuevo vídeo para demostrar que esta inexplicable fiesta de las carreras de gansos, celebradas en Carpio de Tajo, es una atrocidad en pleno siglo XXI.

Hace muchos años, esta práctica en la que asesinaban a los animales, comenzó como un entrenamiento militar. Pero gracias a la presión social, se determinó hacer las carreras de gansos con los animales sacrificados previamente.

No obstante, esta celebración genera en muchas personas una gran indignación. Sobre todo, cuando cada vez son más los que se suman a la ética de considerar a los animales como seres sintientes, merecedores de una vida y una muerte decente. Y no como objetos de entretenimiento, en los que el maltrato y su muerte es un motivo de diversión.

La presidenta de la Plataforma La Tortura No Es Cultura, Carmen Ibarlucea, afirma​: “En 2016, 80.000 personas pidieron que se acabase con este espectáculo dantesco que cosifica a los animales y enseña a los más pequeños a utilizar la muerte como método de diversión”.

“En 2017 se entregaron 135.000 firmas, pero las autoridades siguen sin hacer nada. A veces parece que aún vivamos en la Edad Media, pero por nuestra parte seguiremos sacando a la luz estos espectáculos, invitando a la reflexión y exigiendo su fin."

Campañas para exigir la eliminación de las fiestas salvajes

Actualmente, ambas organizaciones han realizado otras publicaciones en las que se demuestra la parte más cruel de otras fiestas populares en España, las cuales también luchan para que se eliminen.

Por otro lado, han lanzado la campaña #BastaBecerradas, con las que aspiran que de una vez eliminen las becerradas taurinas, que son lidias con crías de menos de 2 años de edad.

Las becerradas son las prácticas más inhumanas de toda la tauromaquia, por la corta edad de los animales y la inexperiencia de quienes los torean.        

Por su parte, las asociaciones animalistas no dejarán de publicar lo que sucede durante estas atrocidades celebradas en nombre de fiestas patronales y santos, hasta que la gente se conciencie que deben ser eliminadas.

Asimismo, piden apoyo e instan a los ciudadanos a exigir a las autoridades el cese de estas celebraciones sanguinarias.

Necesitamos autoridades y políticos que hagan de España un país civilizado, en el que la sangre ni la muerte sean motivos de diversión públicos.