Denunciado por un caso zoofilia al presuntamente violar a la perra de su vecino

AbandoNoAnimal, maltrato animal

En España es necesario que las leyes de protección animal se mejoren, sobre todo en materia de endurecer las penas por maltratos. Se trata específicamente de la zoofilia. A pesar de que la zoofilia es catalogada como un delito de maltrato animal, no está debidamente sancionado.

Recientemente, un vecino de la ciudad de Santiago de Compostela está siendo investigado ante presuntos contactos de tipo sexual a una perra. Ante desagradable acto, asociaciones animalistas indignadas exigen dureza para castigar a este hombre y así prevenir nuevos casos como estos. Asimismo, reiteran que este tipo de delitos deben ser penados por la ley con mayor firmeza.

AbandoNoAnimal, zoofilia

Denuncian abuso sexual de una perra

Un hombre de la ciudad de Santiago de Compostela ha denunciado ante las autoridades, que su perra de raza bóxer presuntamente podía estar siendo abusada sexualmente por un vecino de la zona. Tales hechos se encuentran en fase de investigación en manos de la Policía Nacional de la comisaría de la capital gallega, ya que estos hechos son tipificados como un delito de maltrato animal.

Tras la denuncia del caso, diversas organizaciones animalistas, como la Asociación Animalista Libera y la Fundación Franz Weber, han manifestado que se trata de "contextos puntuales", pero que "no están debidamente sancionados".

Animalistas exigen contundencia ante la zoofilia

No fue sino hasta el 2015 que la zoofilia fue catalogada como crimen en España. El Código Penal incorporó este delito en el tipo relativo al maltrato animal. El artículo 337 recoge penas de prisión de hasta un año, si la crueldad ejercida no acaba con la vida del animal o no se hubieran empleado armas u objetos. Además, estipula la inhabilitación para la tenencia, profesión o comercio relacionado con animales por un máximo de 3 años.

AbandoNoAnimal, abuso animales

Los animalistas insisten en que el caso de la perra bóxer demuestra más crueldad cuando se tienen cuenta las declaraciones de su propietario. El hombre expresa que en varias oportunidades tuvo que llevar a su animal de compañía a una clínica veterinaria, ya que presentaba infecciones en varias zonas de su cuerpo, entre las cuales estaban afectados sus órganos genitales.

Esta evidencia de infección en sus partes genitales podría servir como una prueba contundente del abuso sexual a la que fue sometido este animal. Ante este lamentable caso, los colectivos animalistas exigen que lo que está establecido en el Código Penal sea aplicado firmemente. Además, solicitan contundencia para ayudar a evitar nuevos casos “vomitivos" como el investigado en Santiago.

Por otro lado, las asociaciones animalistas Libera y Franz Weber manifiestan, que es sorprendente que en la actualidad ninguna persona sin antecedentes penales está en prisión por casos de explotación sexual de animales. Es por ello que exigen un endurecimiento y firmeza de la normativa y así enviar un mensaje rotundo a todos aquellos depravados que practican la zoofilia, e incluso a aquellos que difunden este tipo de contenido por Internet.