Adoptan a un perro para después dejarlo abandonado en la calle sin agua ni comida

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Un insólito caso de abandono y maltrato animal ocurrió en la Comunidad Valenciana. Insólito por el hecho de que un perro que había sido adoptado recientemente fue abandonado a su suerte a los pocos días de haber salido del refugio.

La Guardia Civil valenciana está realizando las investigaciones pertinentes; están involucradas dos personas a las que se les acusa de un presunto delito de abandono animal doméstico. Los implicados habían adoptado un perro, pero a los veinte días lo abandonaron y lo ataron con una cuerda a una valla en la localidad castellonense de La Vilavella. Los acusados dejaron al perro sin agua, sin alimento y bajo un sol inclemente.

Un perro sin suerte

De acuerdo a fuentes de la comandancia provincial, el 24 de septiembre las autoridades tuvieron conocimiento de que alguien había abandonado a un perro que recientemente había sido adoptado. El animal, que había sido amarrado a una valla, fue totalmente abandonado.

AbandoNoAnimal, abandono animal

Sin embargo, la lucha del perro por sobrevivir fue más fuerte que la cadena que lo mantenía amarrado a la valla. El animal logró zafarse y comenzó a deambular a través de la vía pública, poniendo en riesgo su vida y la seguridad vial de los conductores.

Agentes de la Policía Local de Vilavella pudieron identificar a uno de los presuntos implicados en los hechos y trasladó las diligencias al Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) del municipio de Burriana. Seguidamente, el Seprona inició una averiguación para aclarar lo sucedido con el animal. Las autoridades del Seprona se dieron cuenta de que los dos denunciados rentaron un vehículo para cometer el delito, lo que demuestra que fue un acto premeditado y completamente despiadado.

AbandoNoAnimal, delitos por maltrato

La terrible experiencia que le sucedió al indefenso perro es un acto indignante y debe servir como un llamado de atención a la sociedad española: los canes merecen una segunda oportunidad, y nunca ser sometidos a más estrés y situaciones traumáticas.

Para evitar este tipo de situaciones, el personal de las protectoras encargado del proceso de adopciones debería realizar filtros más estrictos a la hora de aceptar a los adoptantes, ya que le están confiando la vida de un animal que ya ha sufrido las consecuencias del abandono y el maltrato.